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LND Especial Referéndum Constitución Europea

LA CAJA DE PANDORA (Rafael Ibáñez Hernández)

LA CAJA DE PANDORA (Rafael Ibáñez Hernández)

LA CAJA DE PANDORA, ABIERTA

La irresponsabilidad de los dirigentes políticos parece proporcionalmente inversa a su poder, una regla que en absoluto concuerda con el “deber ser”. La historia está llena de ejemplos que corroboran mi aserto, como también —para qué negarlo— de otros que lo desdicen. Pero lo cierto es que en los últimos decenios resulta difícil encontrar grandes hombres entre los dirigentes de las naciones. Algunos nombres están ligados a hechos sin duda trascendentes, pero generalmente las sombras amenazan la memoria de su obra trascendentes (como la independencia de antiguas colonias o los primeros pasos para la construcción de una nueva Europa) o, en el fondo, sólo han recogido los frutos de un árbol caído por otros plantado o aún germinado de manera natural (sería el caso de la reunificación alemana).
La tarea que han asumido los últimos dirigentes de la potencia rusa —desde los estertores de la antigua URSS hasta la construcción de la nueva Rusia— no ha sido desde luego nada fácil, y harto han hecho con mantener su nave a flote aunque sin derrota segura. En cambio, los presidentes norteamericanos no han sido capaces —en una coyuntura sin duda alguna favorable para su Imperio— sino de dar bandazos a diestro y siniestro, como torpes adolescentes incapaces de controlar su propia fuerza, hasta el punto de invadir pequeños países para detener a dirigentes políticos por ellos mismos impuestos cuando han desoído la voz de Washington.
El relativo éxito de operaciones como la mencionada —que significó el derrumbamiento del nacionalismo radical panameño— y la innegable provocación de un nuevo aunque no reciente peligro bajo la forma de integrismo islámico —una infección que ha encontrado su cultivo político ideal en la llaga de Palestina— llevó a los presidentes norteamericanos a una serie de desastres a cada cual peor, camino de una conflagración de todavía incalculables magnitudes. La indefensión del sha de Persia supuso la instauración del primer régimen islámico, espejo en el que otras naciones —cuyos dramas ignoramos por su alejamiento de nuestras coordenadas occidentales, como es el caso de Sudán— han tratado de reflejarse para desgracia de sus súbditos. Reconocido el error al producirse la crisis de la Embajada en Teherán, alentaron las brasas de un conflicto postcolonial que tuvo su primer episodio en la guerra irano-iraquí, dando alas al régimen baasista —que creía de veras en su independencia— para que repitiese la experiencia años más tarde contra los territorios de la monarquía feudal kuwaití. Fue entonces Sadam Hussein reprimido, pero la administración Bush calculó los riesgos y no fue más allá, mientras se mantenían otros anacronismos políticos en la zona, como el poderío saudí, los emiratos y el Yemen unificado (¿alguien recuerda que hubo allí una guerra civil?).
El terrible atentado del 11 de septiembre de 2001 —un episodio más de la misma guerra— llevó a los Estados Unidos a un paroxismo nacionalista sin precedentes. Abierta la veda contra el aparato responsable de aquella masacre, los Estados Unidos ocuparon militarmente Afganistán para derribar un régimen islamista levantado con su ayuda cuando la antigua Unión Soviética hizo lo propio para impedir la radicalización del islamismo en sus repúblicas fronterizas. La supuesta victoria militar, sin embargo, no supuso la consecución ni de los objetivos primarios (la detención de Ben Laden y la destrucción de Al-Qaeda) ni de los secundarios (la instauración en paz de un régimen conforme los democráticos occidentales). Su fracaso es fruto de una mera torpeza, pero la gravedad de sus consecuencias es aún incalculable.
Por si no fuera suficiente el derribo del régimen laico comunista afgano para comprobar el riesgo del islamismo y la práctica imposibilidad de su transformación en regímenes más acordes con los valores occidentales que Estados Unidos dice defender, una sarta de mentiras tan bien manejadas como mal calculadas ha llevado a la ocupación de Iraq. Lo que se presentó como una guerra rápida provocó la desaparición de la tiranía sadamita. Pero, lejos de instaurarse la libertad y la paz, los desórdenes y las guerrillas van adueñándose del país. La soberbia del pequeño Bush le ha cegado y sólo ahora —temeroso de que el desierto se lleve tantas vidas como la selva cochinchina— reclama la intervención internacional.
La Caja de Pandora está abierta y, mientras el conflicto palestino gangrena el Mediterráneo oriental, algunos políticos europeos se afanan por hurgar en la nueva herida. Algunos con muy escaso tacto, como es el caso de “nuestro” Aznar, que se ha visto obligado por la lógica de los sucesos a prescindir de un distintivo para nuestras fuerzas de ocupación en el que destacaba la insignia de Santiago Matamoros, cuya raigambre en la tradición militar española es tan innegable como su inoportunidad. Eso sí: la unidad militar allá destacada recibirá el nombre de Alhucemas en conmemoración de la victoria contra las tropas rifeñas en aquella bahía, nombre que permanecerá ligado a los de Primo de Rivera, Franco o Sanjurjo. Me alegra el reconocimiento tanto como me sorprende. Podían haber escogido Roncesvalles (donde en una hoy extraña alianza combatientes vascones —hispanos, pues— derrotaron las huestes francas que hostigaron a los musulmanes de Zaragoza) o Algeciras (españolización, al parecer, de Al Yaziira); pero no, eligieron una victoria sobre soldados rifeños de fe musulmanas. Y pretenden que los españoles sean recibidos en territorio chiita como libertadores.
Lo dicho: la Caja de Pandora ha caído en manos de unos indocumentados.

Publicado originalmente el 15 de septiembre de 2003.

EDUCACIÓN Y PATRIOTISMO (Manuel Parra Celaya)

EDUCACIÓN Y PATRIOTISMO (Manuel Parra Celaya)

EDUCACIÓN Y PATRIOTISMO

¿SE PUEDE EDUCAR EN EL PATRIOTISMO? Si entendemos por educación el esfuerzo por perfeccionar al ser humano en todas sus facetas, de forma integral, contradiciendo en lo necesario la naturaleza, estaremos de acuerdo en que el patriotismo es una de esas facetas en las que puede incidir la labor del educador.
Apuntemos también de forma señalada lo de “contradecir la naturaleza”, fundamento de una educación intencional y no roussoniana; el patriotismo (a diferencia del nacionalismo, su antónimo, y del patrioterismo, su caricatura) no es el “sentido” de forma espontánea, del mismo modo que la “patria” no surge de la nada; igual que esta, para existir, precisa de una tarea colectiva ilusionante, acometida por un pueblo, el patriotismo (identificación con las tareas históricas que han configurado y configuran una patria) requiere un esfuerzo de inteligencia (comprender) y de voluntad (querer), auténticos caminos para el sentimiento (amar).
Por ello, es tan fácil, tan “natural” o “inmediato”, encaminar hacia el nacionalismo, y es tan arduo educar hacia el patriotismo, del mismo modo que es fácil que los niños jueguen en el recreo pero es costoso que aprendan matemáticas.
La educación patriótica en España adoptó, antaño, un aire conservador o tradicional: aquellos libros de los primeros veinte años del siglo pasado en los que el adulto enseñaba al niño a venerar estatuas de ilustres patricios o se insistía en la gesta de Guzmán el Bueno o en la Campaña de Huesca, componían, si se quiere, una visión estética y “estática”, puramente histórica, del patriotismo. La Dictadura de Primo de Rivera alteró algo este enfoque, procurando que lo “regeneracionista”, lo renovador de futuro, se uniera a lo tradicional, pero sin alterar mucho el dedo del ilustre patricio... La II República siguió, paradójicamente, el mismo camino, aunque el patricio de marras se tocara con gorro frigio.
El franquismo se volcó en palabras de educación patriótica, aunque los hechos quedaron prácticamente circunscritos a su “obra predilecta” (y peor dotada, que tod hay que decirlo), que fue el Frente de Juventudes; desde esta institución sí se presentaba un patriotismo de nuevo cuño, que intentaba unir pasado (historia), presente (unidad, impulso, juventud) y futuro (revolución). Sin embargo, esta nueva versión educativa se llevó a cabo con cierta intensidad entre los jóvenes afiliados a sus organizaciones de voluntarios (Falanges Juveniles, OJE) y algo a través de la denostada asignatura de formación política (FEN hasta los años 60, Educación Cívico-Social y Política a partir de esa fecha), entre la indiferencia de la Enseñanza, tanto estatal como privada.
Indiferencia que no era más que un reflejo de una sociedad en la que el patriotismo, en general, era vivido como un tópico oficial, salvo en ámbitos concretos y reducidos. Puede argumentarse en contra de esta última afirmación, pero lo evidente es que la sociedad española afrontó el reto de la transición hacia un nuevo régimen, a partir de 1975, con unas claras insuficiencias en valores patrióticos. Ya sé que esto contradice, de nuevo, dos lugares comunes muy extendidos, a saber: que existía una identificación exclusiva de patriotismo con el franquismo y que fue precisamente el alto nivel “patriótico” el que permitió el tránsito pacífico a la democracia; el primero cae por su propio peso, no sólo en contradicción abierta con el segundo, sino por negar que se diera el patriotismo en los no franquistas...
Lo cierto es que la transición evidenció dos aspectos lamentables: la falta de patriotismo real en la sociedad (a pesar de los multitudinarios 20-N en la plaza de Oriente, todo se desmoronó como un castillo de naipes) y la consideración de lo español como un valor marginal, asignado a la “extrema derecha” y proscrito por su “peligrosidad” para los designios del “cambio”. Como factor sobresaliente debe mencionarse, en cambio, el auge de los “elementos diferenciadores” de las Autonomías, elevados hasta su grado sumo en lectura nacionalista, con carta de naturaleza “políticamente correcta”, auspiciados y bendecidos desde todas las instancias, en detrimento de cualquier asomo de “lo español” que no se centra en la Corona y en la Constitución del 78. Todo ello es ya muy sabido y denunciado ¡en nuestros días! por gran parte de los que contribuyeron, por acción o por omisión a ese estado de cosas.
El régimen democrático se caracterizó, así, por menospreciar lo esencial (España) y pretender sustituirlo por lo accidental (forma de gobierno, ley), mientras la población sufría un auténtico acoso y derribo de sus sedimentos patrióticos, que encontraban únicamente su sublimación y válvula de escape en los éxitos o fracasos de la Selección de fútbol.
En el ámbito de la Enseñanza y los medios de difusión especialmente se ha hecho evidente la proscripción del patriotismo, hasta el punto de que es posible afirmar rotundamente que, después de casi treinta años de propaganda e influjo (que no “educación”) democrática y nacionalista, aquí casi nadie puede “salir patriota”, salvo que este talante le provenga de herencia familiar (minoritaria), por un peculiar formación intelectual autodidacta o por una rebeldía, consciente o inconsciente, contra el Sistema y todo lo que él representa.
Son evidentes los esfuerzos del PP (en sus momentos de mayoría absoluta y con extremo cuidado) para contrarrestar extravíos nacionalista; lamentablemente, muchos de estos esfuerzos quedan en lo meramente folclórico (gigantescas banderas) o en un campo ideológico reducido e insuficiente a todas luces (el “patriotismo constitucional”, por otra parte importación de los socialistas).
PARA LOS QUE CREEMOS EN LO ESPAÑOL COMO INTERPRETACIÓN DEL MUNDO Y COMO ESTILO, A LA MANERA ORTEGUIANA, LA SITUACIÓN DE DETERIORO Y MARGINACIÓN DEL PATRIOTISMO Y DE SU POSIBLE EDUCACIÓN REVISTE UN TONO DE ESPERANZA: EL PATRIOTISMO DEL FUTURO TENDRÁ UNAS CARACTERÍSTICAS O CONNOTACIONES QUE LO DIFERENCIARÁN CLARAMENTE DEL NACIONALISMO Y DEL PATRIOTERISMO: REBELDÍA CONTRA UN ORDEN ESTABLECIDO; POR LO TANTO, MÁS PROPIO DE LO JUVENIL; APERTURA, POR PROPIA DEFINICIÓN, HACIA HORIZONTES QUE SOBREPASEN LAS FRONTERAS, Y FUNDAMENTACIÓN INTELECTUAL, MÁS ALLÁ DEL “SENTIMIENTO”.
EL SIGUIENTE RETO ES EDUCAR EN ESE PATRIOTISMO A LAS SEGUNDAS GENERACIONES DE LOS “NUEVOS ESPAÑOLES”, COMO VEHÍCULO IDEAL PARA LA INTEGRACIÓN... PERO ESTE ES OTRO TEMA.
Publicado originalmente el 29 de septiembre de 2003.

ENTREVISTA A DAVID TRUEBA

ENTREVISTA A DAVID TRUEBA

El nombre de David Trueba, nacido el 10 de septiembre de 1969, se asocia rápidamente al de su hermano, el reconocido cineasta Fernando Trueba (director de BELLE EPOQUE, Oscar 1994 a la Mejor Película en Lengua Extranjera). Pero – habiendo trabajado también como periodista y guionista para televisión- es justo cederle el hueco que le corresponde por derecho propio en el cine español. Guionista de títulos como LOS PEORES AÑOS DE NUESTRA VIDA, TWO MUCH, LA NIÑA DE TUS OJOS o BALSEROS, ha dirigido también tres películas. LA BUENA VIDA y OBRA MAESTRA son comedias, pero el registro de su última cinta es absolutamente distinto: se trata del drama con tintes documentales SOLDADOS DE SALAMINA, cuyo guión ha escrito él mismo basándose en la novela homónima de Javier Cercas en torno a las peripecias de un periodista que trata de localizar al miliciano que permitió que Rafael Sánchez Mazas salvase la vida en El Collel. Esta película, que ya han visto cerca de 335.000 espectadores y ha recaudado más de 1.800.000 € (un éxito que corrobora el alcanzado por el relato original), podría ser seleccionada para aspirar al Oscar en su próxima edición.

VD. HA MANIFESTADO QUE, SI BIEN LA NOVELA DE CERCAS LE CAUTIVÓ, NO PENSÓ EN HACER UNA PELÍCULA CON ELLA. Y LO CIERTO ES QUE, A PRIORI, LAS DIFICULTADES DEL TEXTO PARECÍAN NO INVITAR A ELLO. SIN EMBARGO, AL FINAL HA CONSEGUIDO LO QUE PARECÍA IMPOSIBLE. ¿ACASO PORQUE, LEJOS DE LLEVAR AL CINE LA NOVELA, SÓLO HA PRETENDIDO PLASMAR SU PERSONAL LECTURA DE LA NOVELA, REALIZAR UN PRODUCTO DIFERENTE?
Una novela no se puede “llevar” al cine. Hay que respetar su independencia, entender que fue escrita para ser leída, para ser libro. Del mismo modo una película debería ser sólo eso: una película. Da igual de dónde venga la historia e incluso de lo que trate. Lo que importa es la película final. Por eso, lo único que me guió fue la sensación y la emoción que produjo leer la novela y traté de reconvertir eso en emociones y sensaciones cinematográficas. Con esto de las adaptaciones literarias se especula demasiado. Todas las historias tienen un origen (real, literario, filosófico, accidental, recorte de prensa) y han de ser “adaptadas” para convertirse en una película. Es decir, toda película es una adaptación.
LA FIDELIDAD DE LA PELÍCULA A LA NOVELA DE CERCAS RESULTA SORPRENDENTE DADA LA PRÁCTICA HABITUAL. SIN EMBARGO, EXISTEN ALGUNAS VARIACIONES SOBRE LAS QUE NOS AGUIJONEA LA CURIOSIDAD: ¿POR QUÉ EL CAMBIO DE SEXO DEL PROTAGONISTA? ¿POR QUÉ EL TONO DE “LOLA CERCAS” PARECE MÁS CONCILIADOR QUE EL DEL NOVELISTA QUE PROTAGONIZA EL RELATO?
Todos los cambios por mínimos que sean (y los sutiles son a veces los más importantes) los haces en función de la película que quieres hacer, de cómo tú la ves. Unas cosas se respetan y otras se cambian. Debe ser así. El cambio de sexo propulsó muchas ideas que estaban sugeridas en la novela y que en su expresión visual protagonizadas por un hombre no “transmitían”, no lograban sugerir nada. Me habría llevado a ser discursivo, pesado, literario. Poner voz en off y cosas así que delatan la incapacidad del adaptador para resolver la traslación de la letra impresa a la pantalla. Al convertirlo en mujer se me abrió una puerta. Lo que es evidente es que a todo el mundo le llamó la atención, pero gracias al trabajo de Ariadna Gil lo que era un prejuicio generalizado basado en razones personales, un poquito de cotilleo que tanto abunda, se convirtió para muchos en la gran virtud de la adaptación.
ENTRE LOS COMENTARIOS QUE HA SUSCITADO SU PELÍCULA EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN HEMOS ENCONTRADO ALGUNOS COMO “ENTRE LOS FALANGISTAS TAMBIÉN HABÍA BUENOS ESCRITORES” O “EN LOS AÑOS TREINTA TAMBIÉN SE FUSILABA FALANGISTAS”. ¿PUEDEN LA NOVELA Y SU PELÍCULA MARCAR UN ANTES Y UN DESPUÉS EN LA IMAGEN QUE DE LA TRAGEDIA DE LA GUERRA SE PONE A DISPOSICIÓN DE LAS NUEVAS GENERACIONES?
Hay que ser muy ignorante para descubrir a estas alturas que en la guerra fueron fusiladas personas de ambos bandos. Hay que ser muy cerril para no abrir los ojos a excesos de una y otra parte. El habitual y deshumanizador proceso de una guerra. Es más, creo que cuanto más se conozcan los horrores de nuestra guerra, que los hubo a manta, quizá algún día lleguemos a superarla y a fabricar una nueva generación de personas que no la utilicen en su beneficio ni se estanquen en posturas dogmáticas. En cuanto a lo de los buenos escritores, lamento reconocer que no soy historiador de la literatura y que sólo me guío en esto por mi gusto personal y mi gusto personal es muy caprichoso, así que jamás se me ocurriría decidir si un escritor es bueno o malo.
SU PELÍCULA HA CONSEGUIDO SENTAR EN BUTACAS CONTIGUAS A COMUNISTAS Y FALANGISTAS SIN QUE EL MOBILIARIO DE LA SALA SUFRIERA DESPERFECTOS. ¿CONTRIBUYE SU CINTA AL RESPETO MUTUO O ES QUE LA GENTE ESTÁ DE VUELTA DE TODO?
El cine posee un virtud. Ser capaz de situarte en distintos puntos de vista, en distintas maneras de mirar la vida, de comprender los problemas de los demás. En aceptar las miserias de los otros como si fueran propias. En terminar incluso por ayudarte a reírte de ti mismo. Por desgracia, como todo en esta vida, muchas veces se infrautiliza. Creo que las películas retratan mucho a quien las hace, en los pequeños detalles. Y aunque sea una palabra terriblemente cursi, trato de ser tolerante en la vida y en la obra si es que a lo que yo he hecho hasta ahora se le puede llamar obra (más bien chapucillas para tapar los agujeros de mis carencias).
¿ES YA A PARTIR DE AHORA POSIBLE HACER CINE SOBRE LA GUERRA CIVIL SIN RECURRIR A LA COMEDIA PARA NO PROVOCAR IRAS EN UNO Y OTRO LADO?
Hombre, yo creo que antes ya se podía hacer. Pero es curiosa esa apreciación sobre la comedia. Bernard Shaw decía que si querías decirle a alguien la verdad lo mejor era hacerle reír, así evitabas que te matara. El humor siempre ha sido el mejor recurso para sobrevivir. Y el cine español es un reducto de supervivientes. Aparte creo que nuestro país, en general, es de comedia. De echarse a reír para no echarse a llorar.
CERCAS EN LA NOVELA Y VD. EN LA PELÍCULA ATRIBUYEN A JOSÉ ANTONIO LA FRASE QUE ESTE TOMÓ DE SPENGLER SOBRE EL PELOTÓN DE SOLDADOS COMO RECURSO PARA LA SALVACIÓN DE LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL. ¿QUÉ ENCUENTRA DE DECADENTE Y QUÉ DE INSURGENTE EN LA ESPAÑA DE HOY?
Creo que ambos sabíamos que la frase es de Spengler. El que se la atribuye a José Antonio es el otro superviviente del fusilamiento, Pascual Aguilar. Todos los falangistas en general atribuyen la frase a José Antonio. Me disculparás que la pregunta en sí sobre decadencia e insurgencia la deje sin contestar. Me parece muy complicado y me obligaría a dar juicios sobre la realidad. Y lo de los juicios se lo dejo a Garzón y compañía. Yo sólo miro, me sorprendo, río, lloro y quizá algún día logre tener una opinión sobre algo que merezca la pena ser expresada. Quizá sobran opinadores y faltan informadores.
DESPUÉS DE LO OCURRIDO EN LA ÚLTIMA CEREMONIA DE ENTREGA DE LOS GOYA Y EL BARULLO EN TORNO A LA PRESENTACIÓN DE LA ÚLTIMA PELÍCULA DE JULIO MEDEM EN SAN SEBASTIÁN, MUCHOS ESPAÑOLES SE PREGUNTAN: ¿DÓNDE ESTABA EL MUNDO DEL CINE ESPAÑOL CUANDO ETA COMETIÓ SU ÚLTIMO ASESINATO?
En mi caso particular en Vitoria, acompañando a la familia Pagazartundua porque me dolió profundamente ese asesinato. Pero no juzgo a quienes no estaban. Estas son cosas muy personales, que dan miedo, respeto. Es así. Claro que a mi alrededor no vi a ningún columnista ni tertuliano de radio, tampoco vi al gremio de fontaneros ni de soldadores, ni a ningún futbolista ni tampoco a ningún banquero. Pero no por eso se me ocurriría preguntar indignado ¿dónde están los banqueros cuando ETA mata? Con esto quiero decir que el denominado “cine español” está compuesto por gente muy variada y que en una cosa como esta jugar a ver quién es más valiente y da más la cara no sirve de mucho. Creo que para desacreditar la protesta generalizada contra la guerra de Irak se echó mano del argumento de que los del cine no alzaban la voz contra ETA, pero resultó muy demagógico: olvidó la ceremonia de los Goya que se abrió con un rechazo frontal de ETA, el papel de muchos actores a lo largo de estos años, incluso alguno que ha estado amenazado. Lo que importaba era desacreditar la protesta contra la guerra. Lo entiendo políticamente, pero no me pareció justo. Y una vez más envilecimos la oposición a ETA y enfangamos a la sociedad en un asunto en el que tiene que estar muy unida y decidida a transmitir que matar jamás es la solución a nada, que el asesinato es inaceptable siempre. Y que, como se dice en SOLDADOS DE SALAMINA, “la vida es al fin y al cabo lo único que tenemos”.
QUIZÁ NO SE LO HAYA PLANTEADO, PERO ¿QUÉ OPCIONES TIENE UN CINE COMO EL DE “SOLDADOS DE SALAMINA” FRENTE A LA PLAYSTATION?
Ninguna. Son cosas diferentes. Es como si le preguntáramos a alguien qué opciones tiene de ponerse a leer a Schopenhauer mientras delante se le desnuda Julia Roberts. Ahora bien, como esas cosas no le pasan a uno habitualmente pues se pone a leer. La Play da bastante menos placer, pero es muy adictiva, eso está claro. Supongo que dentro de poco habrá que abrir centros de recuperación para chavales adictos a la Play. SOLDADOS DE SALAMINA es una humilde película, hecha con poco dinero, pero con la entrega de quien cree que está contando una historia que merece ser contada. Y una historia buena, siempre, tarde o temprano, es algo que uno necesita que le cuenten. Necesitamos la ficción.
Publicada originalmente el 29 de septiembre de 2003.

GANIVET, EL GRAN OLVIDADO (Antonio Brea)

GANIVET, EL GRAN OLVIDADO (Antonio Brea)

GANIVET, EL GRAN OLVIDADO

No creemos faltar a la verdad al afirmar que para la práctica totalidad de aquellos que, en este momento del año, recuerdan anualmente la desaparición de determinadas figuras emblemáticas del patriotismo español contemporáneo, pasa completamente desapercibido el correspondiente aniversario de la muerte del escritor granadino y precursor inmediato de la Generación del 98, Ángel Ganivet (1865-1898), al que vamos a rendir justo homenaje en las siguientes líneas, que a buen seguro despertarán la curiosidad de buena parte de nuestros lectores.
Al rescatar para esta página electrónica la figura del prematuramente desaparecido Ganivet, no es nuestra intención hacerlo por sus meras e indudables cualidades literarias, desarrolladas en los últimos años de su vida y demostradas en géneros tan diversos como la epístola (CARTAS FINLANDESAS ; GRANADA LA BELLA), la novela simbólica (LA CONQUISTA DEL REINO DE MAYA, POR EL ÚLTIMO CONQUISTADOR ESPAÑOL PÍO CID ; LOS TRABAJOS DEL INFATIGABLE CREADOR PÍO CID) o el teatro (EL ESCULTOR DE SU ALMA.)
Tampoco por su apasionante biografía. Nacido en el seno de una familia culta de tradición artesana, desarrolló una importante carrera intelectual, obteniendo la licenciatura en Derecho y el doctorado en Filosofía y Letras, con una tesis sobre el sánscrito, síntoma este último de la profunda originalidad de su carácter. Su formación académica y su talento le valieron para desarrollar una brillante carrera profesional. Primero como Bibliotecario del Ministerio de Fomento y más tarde, tras su ingreso en la carrera diplomática, como cónsul en Amberes, Helsingfors (actual Helsinki) y Riga, ciudad en la que pone fin mediante el suicidio a una grave crisis psicológica, a la que no debió ser ajena su tormentosa relación sentimental con Amelia Roldán, la madre de sus hijos, con la que nunca llegó a casarse.
El motivo por el que reivindicamos a Ganivet en este foro, es por su condición de autor de IDEARIUM ESPAÑOL (1897), un ensayo que constituye, a nuestro entender, junto al DISCURSO A LAS JUVENTUDES DE ESPAÑA, de Ramiro Ledesma y la compilación de artículos de Ramiro de Maeztu, DEFENSA DE LA HISPANIDAD, una trilogía imprescindible -inspirada desde perspectivas diferentes- para entender el pensamiento patriótico español en la Edad Contemporánea.
Como consideración inicial, podemos afirmar que IDEARIUM ESPAÑOL posee, además de su riqueza y diversidad de contenidos y de su valor como propuesta patriótica, el mérito de ser una de las primeras obras publicadas sobre el problema de nuestra identidad nacional, objeto fundamental de preocupación para las dos grandes generaciones intelectuales de principios de nuestro siglo XX, la Generación del 98 y la del 14.
La definición de dicha identidad, es por tanto, y al igual que en otros escritos de su tiempo, el eje central de la obra más conocida de Ganivet.
Para ello, el escritor granadino recurre a un concepto propio de la filosofía positivista de su época, el “espíritu territorial”, que toma prestado del mismísimo Taine, y cuyo desarrollo se halla impregnado del determinismo geográfico entonces en boga, que en los planteamientos de la pujante escuela alemana de aquellos años evolucionará desde las formulaciones iniciales de Ratzel hasta las teorías de Haushofer sobre el “espacio vital”.
Son estas digresiones sobre el “espíritu territorial” de España, la parte de IDEARIUM ESPAÑOL más coyuntural con respecto al contexto intelectual de su época, y también, por tanto, la más discutible desde contextos intelectuales posteriores. Dichas digresiones pueden sintetizarse en pocas palabras en que el carácter geográfico peninsular de nuestra nación nos impone un espíritu de independencia y aislamiento, incompatible con la política conquistadora que España llevó durante varios siglos. Precisamente, en esa perversión de nuestro auténtico “espíritu territorial” se encuentra el germen del fracaso de la política exterior de la España moderna.
No obstante, y a pesar de lo discutible de sus hipótesis sobre el “espíritu territorial”, las conclusiones a las que llega Ganivet sobre el “ser de España” son en muchos aspectos extremadamente lúcidas, a lo que no es ajeno su concepto de espíritu nacional, que trasciende la misma idea de “espíritu territorial” y que comprende, de un modo orgánico, una síntesis que abarca desde la esfera moral al arte, pasando por el ideal bélico y jurídico de la nación.
En el desarrollo de estos otros aspectos, que independientemente del “espíritu territorial” constituyen la síntesis espiritual de la nación, Ganivet nos muestra como fundamento moral de España una actitud vital que personifica idealmente en el estoicismo del filósofo hispanorromano Séneca. Textualmente Ganivet se refiere a esta cuestión en los siguientes términos:
“Toda la doctrina de Séneca se condensa en esta enseñanza: No te dejes vencer por nada extraño a tu espíritu: piensa, en medio de los accidentes de la vida, que tienes dentro de ti una fuerza madre, algo fuerte e indestructible, como un eje diamantino, alrededor del cual giran los hechos mezquinos que forman la trama del diario vivir; y sean cuales fueren los sucesos que sobre ti caigan, sean de los que llamamos prósperos, o de los que llamamos adversos, o de los que parecen envilecernos con su contacto, mantente de tal modo firme y erguido, que al menos se pueda decir siempre de ti que eres un hombre.”
Un ideal humano que nos trae reminiscencias universales que podemos hallar tanto en el IF de Kipling como en la invocación al hombre en pie en medio de las ruinas, de Evola, por poner un par de ejemplos, y que llena de sentido expresiones tan manidas como “impasible el ademán” o “inasequible al desaliento”.
En esta proyección idealizada del espíritu español, Ganivet señala otro rasgo fundamental de nuestro carácter, el gusto por la poesía y la acción, que se forja durante la Reconquista, se plasma en forma literaria en el Romancero y deriva, desde un punto de vista ideológico y religioso en un doble fenómeno; en palabras de Ganivet, “el misticismo, que fue la exaltación poética, y el fanatismo, que fue la exaltación de la acción.” Resulta evidente que en esta reivindicación conjunta de la poesía y la acción, Ganivet se anticipa en varias décadas a los ideales de una generación de jóvenes españoles, hoy vilipendiada.
Independientemente de cuál fuera su concepción ideal de España, Ganivet, al igual que las mentes más preclaras de su tiempo, era consciente de que la nación, que a punto estaba de sufrir la humillación de la pérdida de las colonias de Ultramar a manos de la rapacidad yanqui, vivía un momento especialmente crítico. Frente a ello, aventura una serie de pautas encaminadas hacia el encuentro de vías de solución, y es en este aspecto donde el pensamiento de Ganivet precede de un modo más claro al de generaciones posteriores de patriotas españoles.
Ganivet parte en principio de la idea de que todos los españoles han de ponerse al servicio de una gran empresa colectiva por encima de sus intereses particulares, formulándolo del siguiente modo:
“Cuando todos los españoles acepten, bien que sea con el sacrificio de sus convicciones teóricas, un estado de derecho fijo, indiscutible y por largo tiempo inmutable, y se pongan unánimes a trabajar en la obra que a todos interesa, entonces podrá decirse que ha empezado un nuevo período histórico.”
Una empresa colectiva que, en primer lugar, comienza mediante una regeneración espiritual de la nación: “hay que infundir nueva vida espiritual en los individuos y por ellos en la ciudad y en el Estado”.
Una empresa que ha de crear un estado de cosas nuevo y original, sin imitación de modelos extranjeros:
“España (...) tiene ahora que trabajar en una restauración política y social de un orden completamente nuevo: por tanto, su situación es distinta de las demás naciones europeas, y no debe de imitar a ninguna, sino que tiene que ser ella la iniciadora de procedimientos nuevos, acomodados a hechos nuevos también en la Historia”.
Y sin embargo, a pesar del espíritu de novedad, no puede ignorar el pasado, porque como nuestro autor afirma, “cuanto en España se construya con carácter nacional, debe de estar sustentado sobre los sillares de la tradición”.
Una empresa de salvación nacional, ante la cual el interés de los individuos vale muy poco, hasta el punto de que Ganivet afirma en una de sus citas más célebres, y en la que algunos han querido ver una profecía de la Guerra Civil, que “en presencia de la ruina espiritual de España, hay que ponerse una piedra en el sitio donde está el corazón. Y hay que arrojar aunque sea un millón de españoles a los lobos, si no queremos arrojarnos todos a los puercos”.
Una empresa que depende del esfuerzo de todos y no de un caudillaje temporal que deje de nuevo a la nación huérfana. Y en esto alcanza Ganivet cualidades proféticas cuando afirma que “un nuevo genio dictador nos utilizaría también como fuerzas ciegas, y al desaparecer, desapareciendo con él la fuerza inteligente, volveríamos a hundirnos sin haber adelantado un paso en la obra de restablecimiento de nuestro poder, que debe de residir en todos los individuos de la nación y estar fundamentado sobre el concurso de todos los esfuerzos individuales”.
Una empresa que no ha de conducirnos por los caminos de una política exterior territorialmente expansiva y agresiva, sino por los de la reunificación espiritual con los pueblos hispánicos, porque “si por el solo esfuerzo de nuestra inteligencia lográsemos reconstituir la unión familiar de todos los pueblos hispánicos, e infundir en ellos el culto de unos mismos ideales, de nuestros ideales, cumpliríamos una gran misión histórica y daríamos vida a una creación, grande, original, nueva en los fastos políticos; y al cumplir esa misión no trabajaríamos en beneficio de una idea generosa, pero sin utilidad práctica, sino que trabajaríamos por nuestros intereses, por intereses más trascendentales que la conquista de unos cuantos pedazos de territorio.”
Y no puede ser de otro modo, puesto que como Ganivet afirma, en la línea del mejor patriotismo español:
“Yo he tenido ocasión de tratar a extranjeros de diversas naciones y a hispanoamericanos, y no he podido jamás considerar a los hispanoamericanos como extranjeros.”
A este hermoso ideal nacional, podemos añadir una profunda crítica de la naturaleza íntima del capitalismo:
“Todo el progreso moderno es inseguro, porque no se basa sobre ideas, sino sobre la destrucción de la propiedad fija en beneficio de la propiedad móvil: y esta propiedad, que ya no sirve sólo para atender a las necesidades del vivir, y que en vez de estar regida por la justicia está regida por la estrategia, ha de acabar sin dejar rastro, como acabaron los brutales imperios de los medos y de los persas.”
Y aún más, una exaltación de la nobleza del trabajo:
“Nuestro desprecio del trabajo manual se acentúa más de día en día, y, sin embargo, en él está la salvación; él solo puede engendrar el sentimiento de la fraternidad, el cual exige el contacto de unos hombres con otros.”
Y todo ello casi cuatro décadas antes de que surgiera un movimiento político que asumiría como propios muchos de estos ideales, desarrollándolos en un cuerpo de doctrina.
Nos sobran razones, por tanto, para afirmar que entre aquellos que en la España de hoy tienen el coraje de proclamarse patriotas, Ángel Ganivet es el gran olvidado.

Publicado originalmente el 18 de noviembre de 2003.

ENTREVISTA A CARLOS JAVIER GALÁN

ENTREVISTA A CARLOS JAVIER GALÁN

ENTREVISTA A CARLOS JAVIER GALÁN

Nacido en Ávila en 1966. En 1986 fue designado Responsable de Comunicación del Sindicato Español Universitario de Madrid, etapa en la que se logró cierta notoriedad de la participación del SEU en las movilizaciones estudiantiles. En 1988 fue elegido Presidente Nacional del SEU, cargo que ostentó hasta 1992. Durante ese mandato, se reforzó el perfil sindical de la organización. Los Congresos Nacionales (hasta entonces celebrados siempre en la sede nacional de FE-JONS) tuvieron lugar en esos años en las Universidades de Extremadura, Salamanca, Sevilla y Madrid, logrando el SEU una mayor atención mediática hacia su actividad. Se incrementó la presencia del sindicato en los claustros y demás órganos de representación de las Universidades españolas e incluso por vez primera entró en la Junta de Gobierno de una Universidad, la de Extremadura.
En 1991 encabezó la lista de FE-JONS al Ayuntamiento de El Hoyo de Pinares (Ávila), que quedó como segunda fuerza política local tras el PSOE y obtuvo cerca del 28% de los votos y tres de los once escaños de la Corporación Municipal. En 1995 y 1999 fue reelegido como concejal. Tras abandonar el núcleo local la citada organización, debido al giro ultraderechista del partido y su desinterés por la política local y por la estrategia de vinculación social, en 2003 presentó candidatura bajo las siglas de la recientemente constituida Falange Auténtica, grupo en el que actualmente está integrado, logrando dos concejales. En la actualidad es Teniente de Alcalde del Ayuntamiento y responsable del área de Educación, Cultura y Deportes, y de la de Turismo y Desarrollo Local.
Profesionalmente, es abogado en ejercicio en las provincias de Ávila y Madrid. Como profesor, imparte seminarios jurídicos para administraciones públicas y entidades privadas.
Ha escrito numerosos artículos en medios de comunicación y durante varios años fue integrante de la tertulia PROTAGONISTAS DE ÁVILA en Onda Cero hasta su desaparición.
Ha publicado tres libros: la colección de artículos políticos PUNTO Y SEGUIDO. UNA DÉCADA VISTA DESDE LA FALANGE (Fundación José Antonio, 1995); el álbum EL HOYO DE PINARES: IMÁGENES DEL AYER, que es una memoria gráfica de esta villa (Cultura Joven, 1999); y recientemente, en el ámbito profesional, el manual práctico LA EMPRESA ANTE LA ADMINISTRACIÓN. CÓMO SOBREVIVIR AL PAPELEO (Fundación Confemetal, 2003).
En estas Elecciones, Carlos Javier es candidato por Falange Auténtica al Senado por Ávila.
¿CREE VD. QUE LOS PARTIDOS CON REPRESENTACIÓN PARLAMENTARIA CONFORMAN UN CLUB EN EL QUE NO CABEN MÁS SOCIOS?
Creo que esa es su pretensión. El planteamiento de las campañas electorales, de la financiación, de la información, va encaminado a que no se modifique esa situación. Con todo, siempre que interviene la voluntad popular, aunque sea de forma tan mediatizada, caben resquicios para lo imprevisto. En el ámbito municipal ya lo hemos constatado: es una carrera injusta, en la que tú no partes de la misma línea de salida que los demás, pero siempre puedes correr más que ellos y sorprender en la meta.
En la política nacional ha habido dos caminos por los que se ha roto a veces ese “club” cerrado. Uno, el de los fenómenos mediáticos ocasionales que irrumpen con fuerza – en su momento, Ruiz Materos en el Parlamento Europeo, por ejemplo- pero que creo que son fugaces. Y otro, el de la persevereancia en una política de base, con vinculación ciudadana, que poco a poco, a lo largo de años, va calando, ganando confianza y apoyo, empezando por Ayuntamientos y Diputaciones, hasta obtener representación autonómica o nacional, y ahí está el caso de algunos partidos regionalistas o nacionalistas como TC y UPL en mi tierra, CHA en Aragón... y otros grupos.
Yo, obviamente, apuesto por este segundo cauce, de trabajar con tenacidad desde la base. Nosotros en Ávila, entonces como FE-JONS, obtuvimos representación en El Hoyo de Pinares por vez primera en 1991, en Nava de Arévalo en las siguientes Elecciones Municipales de 1995 y, en toda esta etapa, empezamos a crecer, abrimos sedes, organizamos iniciativas sociales, culturales y ecológicas, se nos abrieron puertas en medios informativos, tertulias, estábamos en el Consejo de la Juventud... A partir de la representación municipal, con nuestra política de pactos conseguimos entrar luego en instituciones sociales abulenses (Consejo General de Caja de Ávila, Consejos Rectores de Mancomunidades de Municipios...), nos integramos en iniciativas conjuntas con otros colectivos abulenses (por ejemplo, la Coordinadora Educativa en El Hoyo de Pinares, la Plataforma en defensa de Campo Azálvaro y contra el trazado de la autopista...) y, al final, en el ámbito provincial éramos una organización minoritaria pero ya no marginal. En esa etapa, estábamos planteando incluso una posible alianza con las numerosas candidaturas locales independientes de diversos pueblos, con vistas a lograr un representante que fuese nuestra referencia en la Diputación Provincial. Sin embargo, el partido tuvo muchas convulsiones a nivel nacional, y lo peor es que no apostaba con convicción por esta vía de la vinculación social, cuando precisamente la continuidad y la constancia es fundamental en todo este proceso de años. Debido a esas circunstancias todo se desmoronó, estuvimos a punto de desaparecer, y hemos tardado mucho en encontrar nuestro encaje en un proyecto nacional, pero en esta joven iniciativa de Falange Auténtica nos sentimos hoy muy arropados, porque aquí la gente sí cree en esta forma de trabajar. Se ha perdido mucho tiempo, pero estamos ilusionados en esta nueva etapa.
LOS CONTRARIOS A LAS LISTAS ABIERTAS SOSTIENEN QUE CONDUCIRÍAN A CANDIDATOS “ESTRELLA” A LO CICCIOLINA O SCHWARZENEGGER, ¿ESTÁ VD. DE ACUERDO?
Como comentaba antes, en mi opinión, estos fenómenos, cuando surgen, son excepcionales y fugaces, no se consolidan. A medio plazo la gente valora otro tipo de cosas. En todo caso, no sabemos si las listas abiertas conducirían a esta perversión, pero es un riesgo que preferiría correr porque lo que sí sabemos con absoluta certeza es a lo que conducen las listas cerradas: a candidatos designados por la cúpula de los macropartidos en premio a su docilidad. Tenemos representantes cuya única función es pulsar en el Parlamento el botón que les mandan, elegidos que no mantienen luego vinculación alguna con los electores, y que no sienten que se deban a ellos, sino exclusivamente a sus propios partidos. Como rerataba Delibes en EL DISPUTADO VOTO DEL SEÑOR CAYO, en estos días de campaña llegarán a nuestros pueblos un montón de políticos profesionales. Después, cuando son elegidos diputados o senadores, es significativo que no vuelvan a pisar por allí en los siguientes cuatro años, a conocer de cerca nuestra realidad, a preguntarnos qué opinamos, qué sugerimos, o qué necesidades tenemos, ni a explicarnos algo de la labor que han hecho como supuestos representantes nuestros. Las listas abiertas no son una panacea, y menos por sí mismas, pero posiblemente contribuirían a mejorar esta situación, porque al menos los representantes políticos serían conscientes de que para renovar en el cargo dependen más de los electores que del dedo de su jefe de partido.
¿QUÉ QUEDA A LOS FALANGISTAS DE LA IDEA DE NACIÓN COMO “EMPRESA”?
Todo, queda todo de esa idea fundacional. Obviamente, para el lector no conocedor de nuestros planteamientos, habría que aclarar que no hablamos de “empresa” en su acepción mercantil, sino en el sentido genérico de “emprender”. Para los que no somos nacionalistas, la Patria no es un concepto racial, territorial o lingüístico, es sobre todo un proyecto colectivo. En el caso de una nación tan plural como España, de una diversidad tan enriquecedora, la realidad nos enseña que ahí está precisamente la clave. Pueblos diferentes encontraron su vínculo histórico en una misión común. La unidad de España no es “porque sí”, sino “para algo”. Cuando históricamente no ha existido proyecto compartido, inevitablemente han renacido los taifas.
Y... ¿QUÉ QUEDA DE FALANGE?
La pregunta es inevitable, todo el mundo nos pregunta si “aún” existimos y nos han extendido muchas veces la partida de defunción, pero luego, cuando escuchan el mensaje de Falange Auténtica se sorprenden.
Falange ha sido una iniciativa política muy mal entendida y muy malograda históricamente, por las convulsas circunstancias en que nace y se desarrolla en el corto perído de la Segunda República, por las adherencias externas de la moda política europea de su tiempo, por el drama de la Guerra Civil con toda la inevitable bipolarización que conllevó, por la manipulación colosal que sufre durante el Franquismo, por falta de visión al perder el tren de la transición política... Con todo, en el pensamiento de Falange están las semillas de una visión integradora del Hombre, de la Patria, de la Sociedad, de la Economía... verdaderamente sugestivas. Y, a mi juicio, no superadas aún por ningún otro proyecto político de los que conocemos, lo que hace que una opción así siga siendo necesaria. Cada vez tenemos más una democracia “a la americana”, donde las antiguas dictaduras de un solo partido, que eran muy burdas, se han sustituido por sistemas más sutiles, con dos partidos prácticamente iguales, pero que realmente no plantean políticas distintas sino diferencias menores de gestión.
Por eso me atrajo la osadía de los promotores de Falange Auténtica, de traer un lenguaje nuevo, de decir cosas que nadie dice en el panorama político, de romper esquemas muy manidos, de situarse en el mundo real de hoy, con un horizonte ambicioso, pero con los pies en el suelo. Entendí que este podía ser mi sitio. Frente a otros grupos que se autodenominan falangistas y que sólo son clubs para el mimetismo histórico y la conmemoración, frente a quiene siguen incluyendo bajo la etiqueta falangista mercancía de contrabando ultraderechista, antidemocrática, xenófoba..., el nacimiento de Falange Auténtica trae aire fresco, supone comenzar a trabajar en una dirección muy diferente. Es una visión renovada del falangismo, que no busca mantener intacto un patrimonio puramente formal y retórico, sino que con esos presupuestos docrinales de partida intenta construir una alternativa de futuro, dar respuesta a los retos políticos de hoy, con lenguajes de hoy... La tarea es complicadísima, pero apasionante, y los primeros frutos que estamos teniendo son aún modestos cuantitativamente, pero cualitativamente muy alentadores.
EL SECRETARIO GENERAL DE LA ASOCIACIÓN QUE HA CONMEMORADO EL CENTENARIO DE JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA ES MILITANTE DEL PP. ¿LO QUE QUEDA DEL RÉGIMEN ANTERIOR VOTARÁ A RAJOY?
Es obvio que los restos del franquismo mayoritariamente han encontrado su sitio en el PP, no se evaporaron de la noche a la mañana. Les puedo asegurar que en el mundo rural esto es aún más marcado, porque en el ámbito urbano se guardan más las formas, pero en los pueblos nos conocemos todos y se disimula mucho menos. Toda la extrema derecha rural, los antiguos caciquillos del franquismo en los pueblos están ahora en el PP. Y no hay más que echar un vistazo a algunos municipios gallegos y castellanos, por ejemplo, para ver que no están precisamente en una segunda fila. Hasta nuestros pequeños municipios no ha llegado el maquillaje centrista.
Contestado eso, permítanme que les diga que no entiendo la relación entre la preguna y la afirmación precedente. José Antonio no vivió cronológicamente el régimen anterior y no tuvo nada que ver con él, como no sea que su figura se utilizó como ornamento formal. El franquismo nada tuvo que ver con los postulados políticos de Falange y, mientras la dictadura mitificaba a un José Antonio vacuo, en la práctica hizo todo lo posible por enterrar su pensamiento político, o al menos la parte más social y transformadora del mismo.
Que el presidente de la asociación que ha conmemorado el centenario de José Antonio sea del PP, si es que lo es, no me preocupa lo más mínimo, en principio, porque creo que en ese centenario tan silenciado tendría que haber habido gente del PP, del PSOE, de IU, o de la CNT, por citar algunas siglas, sin problema alguno. José Antonio es una figura que pertenece al patrimonio común de los españoles y podría y debería estudiarse desde una perspectiva plural y sin complejos. Otra cuestión es que haya personas, como yo, que mantenemos que los ejes básicos de su pensamiento tienen vigencia política hoy, pero eso es un paso más allá que no es obligatorio compartir. Se puede y debe estudiar a Azaña sin ser militante de Izquierda Republicana, o a Pablo Iglesias sin ser del PSOE... Igualmente se debería abordar la figura de José Antonio también por gente que no sea falangista sin temor a que salga el Tusell de turno, o cualquiera de los entusiastas censores del Sistema, a hacer funcionar la nueva Inquisición en nombre de lo “políticamente correcto”.
¿REPROCHA VD. AL PP QUE NO USARA SU MAYORÍA PARA ANULAR LA ACTUAL LEGISLACIÓN SOBRE EL ABORTO?
Hay que reconocer que el PP en este asunto no ha engañado a nadie, porque en su oferta electoral ya decía explícitamente que mantendrían la actual legislación sobre el aborto. El PP o el PSOE actual no se fundamentan en ideas políticas, y mucho menos en referencias éticas, y no creo que esto sorprenda a estas alturas. Pensar que los grandes partidos son libres asociaciones ciudadanas, con democracia interna, sería de una ingenuidad candorosa. Se trata de maquinarias casi empresariales que se disputan el poder político con herramientas de mercadotecnia y me temo que con muy reducido contenido ideológico. En todo caso, puestos a reprochar incoherencias, habría que pensar en los muchos electores que dicen ser defensores de la vida y sistemáticamente votan al PP, mantenedor del aborto, por un lado, y paladín de la guerra en Iraq, por otro.
Coincido con el filósofo Julián Marías en que la aceptación social del aborto es uno de los hechos morales más graves del siglo XX. Vivimos en una sociedad donde no ha habido un debate sereno sobre esta cuestión y se ha llegado al disparate conceptual de que eliminar la vida del no nacido sea considerado progresista y que la defensa de la vida se vea como algo retrógrado. Con todo, me parece necesario decir que, paralelamente, hay que trabajar por erraicar todas aquellas causas sociales o económicas que pueden llevar a la decisión de abortar. En términos generales y no sólo en esta concreta cuestión, una buena política es aquella que se centra en atajar las causas y no se centra exclusivamente en los efectos más visibles.
¿QUÉ TIENEN EN CONTRA DE QUE LOS HOMOSEXUALES ADOPTEN HIJOS COMO UNA PAREJA MÁS?
Desde luego, no nos movemos en ningún planteamiento homofóbico, puesto que en nuestros postulados políticos defendemos que nadie sea discriminado por razón de orientación afectiva o tendencia sexual. Pero una modificación de este tipo, por un lado, incide en el concepto de la familia que nos parece una célula básica en el entramado social y, por otro, afecta a los menores, cuyo interés debe protegerse. En cualquier reforma de instituciones sociales básicas es bueno que no se tomen decisiones aventuradas, sino que exista un debate social riguroso, como señalaba antes, es bueno que se estudien sociológica y científicamente las consecuencias..., no debemos movernos en apriorismos de uno u otro signo. Lo que no me parece de recibo que haya que convertir este tipo de cuestiones en una especie de carrera de a ver quién llega más lejos en un “progresismo” muy mal entendido, o atender sin más todas las reclamaciones de determinados “lobbies” desde un interés puramente electoralista.
EN TÉRMINOS DE SALUD, ¿CÓMO SE ENCUENTRA ESPAÑA?
Creo que estamos en una de esas épocas de aldeanismos que antes señalaba. No hay un proyecto colectivo y entonces emerge nuestra recurrente tendencia cantonal. Cuando la gente no encuentra nada que le una al de al lado mirando al futuro, y sólo lo encuentra si mira al pasado, empieza a pensar en clave de interés puramente localista. Me preguntaba un amigo argentino hace algunos años que si los españoles no nos dábamos cuenta de que aquí los únicos que tenían proyecto de Estado eran los partidos nacionalistas. Él aseguraba que los políticos “nacionales” se limitaban a ceder un paso o no cederlo en cada momento, ante la presión de estos secesionismos, en función de intereses electorales o de necesidades coyunturales, pero sin elaborar un auténtico proyecto de país. Me parece un diagnóstico acertado, al que el tiempo lamentablemente ha venido dando la razón. Hoy España se enfrenta, con el Plan Ibarretxe y otros elementos, a un importante reto, que no es sino el resultado previsible de haber hecho dejación y haber regalado durante más de veinte años la educación y la cultura, entre otras cosas, a los nacionalistas. El PSOE e IU se comportan ante estos fenómenos como decía este compañero montonero, en función del interés de cómo son ahora los del PSC en Cataluña o los de Ezker Batua en el País Vasco. Y el PP se ha instalado en una política de cerrazón y de patrimonializar ciertos conceptos para buscar réditos electorales en el resto de España. Precisamente como concejal tengo que decir que dio buena muestra de ello no hace mucho en la Asamblea de la Federación Española de Municipios y Provincias.
Obviamente, estoy enfrente de los que quieren romper la unidad del país, pero tampoco simpatizo lo más mínimo con quienes parecen pensar que aquí sólo caben ellos. Estamos en una situación preocupante para los que seguimos creyendo en ese viejo, fecundo y apasionante proyecto que unió a todos los pueblos de España en el primer Estado moderno de Europa. Creo que podemos seguir haciendo muchas cosas juntos y que sería, no ya un tremendo error, sino una enorme responsabilidad histórica, romper este patrimonio, dilapidar este potencial. Con todo, creo que hasta ahora los elementos comunes han sido tan fuertes que se han impuesto, por mucho que hayan intentado soslayarse, y la idea de España ha sobrevivido a muchas circunstancias difíciles, a pesar de que los políticos españoles no hayan estado a la altura.
¿EN QUÉ SENTIDO MODIFICARÍA LA CONSTITUCIÓN SI TUVIERA OPORTUNIDAD?
La Constitución del 78 supuso un indudable avance en las libertades formales con respecto al precedente franquista. Cualquier modificación de la Constitución pasa por la aprobación del pueblo español y nunca por una imposición. Pero si de mí dependiera impulsar su reforma, desde luego apostaría por cambiarla profundamente en sus grandes líneas. Por un lado, profundizaría la democracia: plantearía acabar con el monopolio que ejercen los partidos políticos sobre los cauces de representación, introduciría la exigencia de democracia interna en estos, abriría nuevos cauces participativos diferentes con carácter complementario, en algunos de ellos existiría mandato imperativo que vinculase al electo con sus electores, establecería mecanismos de democracia directa en muchos ámbitos locales y sectoriales, no reduciría la participación a un mero gesto cada cuatro años, introduciría las nuevas tecnologías para acercar la administración y la decisión al ciudadano...
Por otro lado, cambiaría el sistema socioeconómico, para que España no fuese una pieza en el rompecabezas del capitalismo mundial, sino que apostase por valores solidarios y alternativos. A mi modo de ver el más grave problema de la humanidad de nuestros días, el que nos debería quitar el sueño a todos, es que hemos construido un mundo de tremendas desigualdades, donde la opulencia de una pequeña parte de países desarrollados se basa en la extrema miseria económica, sanitaria y educativa de la mayor parte del planeta. El capitalismo está alentando en nuestras sociedades un consumismo desmedido, la generación de necesidades artificiales, y todo ello con un alto coste en términos sociales, éticos y ecológicos. Una sociedad sindicalista, donde el capital esté al servicio de un proceso productivo racional, y no toda la sociedad supeditada al servicio del capital, es un horizonte revolucionario en el que sigo creyendo.
De nuestra Constitución, aunque no me parece lo prioritario, también cambiaría la “guinda” de la Monarquía, desde mi convicción republicana democrática. Más allá de que el rey que haya en un momento dado le pueda caer más o menos simpático a la gente, o de que las bodas reales den mucho juego en los cuentos de hadas y en las revistas del corazón, cuando pasamos a hablar de política en serio me parece un tremendo anacronismo difícilmente justificable, que en el siglo XXI la jefatura de un Estado sea una herencia familiar.
Finalmente, daría contenido a ciertos derechos constitucionalmente proclamados pero incumplidos en la práctica, como el derecho a la vida, al trabajo, a una vivienda digna, la participación de la juventud, o el olvidadísimo artículo 129 que obliga a los poderes públicos a promover el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción.
¿CUÁL ES EL SECRETO PARA REPETIR TANTOS AÑOS COMO CONCEJAL FALANGISTA?
Supongo que habría que preguntárselo a los vecinos de El Hoyo de Pinares que me eligen. Pero intuyo que esa confianza con la que me honran es fruto de una labor colectiva, de una trayectoria como grupo, de un estilo distinto de hacer las cosas. Frente al esquema tradicional de gobierno y oposición, donde todo lo que proponga uno, el otro dice que está mal, donde todo lo que hace uno mismo está siempre bien y todo lo que hace el adversario está siempre mal, hemos roto ese esquema. No nos importa – y así lo hemos hecho en más de una ocasión- reconocer públicamente un error propio o elogiar una propuesta ajena, y eso descoloca mucho, porque ninguna otra opción política lo hace. No hemos entrado al Ayuntamiento con el carnet de partido en la boca, sino con vocación de servicio a los demás.
Y de ahí, que cuando tenemos una parcela de influencia, intentemos aprovecharla, buscando puntos de encuentro, a pesar de las posibles críticas puristas. No hemos tenido reparos a la hora de compartir responsabilidades de gobierno con concejales del PP, del PSOE o de IU en distintas etapas, o de compartir iniciativas de oposición con todos ellos en otros momentos. Cuando una propuesta nos parece buena para nuestro pueblo, no nos limitamos a decirlo con el voto, sino qu trabajamos para hacerla realidad y la apoyamos con hechos. Hubo un ejemplo muy significativo: en una asunto como el Centro de Educación Secundaria, que preocupaba a todo el pueblo, el PP se limitaba inicialmente a culpabilizar al Ministerio cuando gobernaba el PSOE, y una vez que ellos alcanzaron el poder, era al contrario. Nosotros rompimos eso, con una propuesta aprobada en una asamblea popular, y conseguimos que todo el mundo, partidos, asociaciones, vecinos, nos uniéramos en una Coordinadora común dirigida por los padres de alumnos. Hubo muchas presiones por parte de los partidos grandes hacia sus representantes locales, pero el proyecto ya era imparable, nadie podía ponerse enfrente de los propios vecinos que nos exigían esa unidad, porque le hubieran pasado por encima. Hubo manifestaciones, actos reivindicativos, actuaciones políticas y administrativas. Incluso llegamos a un gesto inusual y de gran repercusión mediática, que preocupó mucho a los políticos profesionales: em las anteriores Elecciones Generales prácticamente nadie del pueblo votó, para decirles que nos sentíamos engañados. Contra todo pronóstico, hoy tenemos un Centro de Secundaria, gracias a ese esfuerzo común de todos. Por otro lado, los concejales de Falange Auténtica siempre estamos abiertos a dar información a los vecinos y a rendir cuentas y procuramos hacerlo, con un boletín, con asambleas públicas, con reuniones con asociaciones locales y próximamente con una página web. Tenemos un permanente compromiso ciudadano con todas las iniciativas sociales, ecológicas, culturales, asociativas... Quizá todo esto tenga algo que ver con seguir contando con ese apoyo popular en las elecciones, a pesar de que los grandes partidos hayan intentado evitarlo por todos los medios.
¿A CUÁNTOS VOTOS ESTÁ EL DIPUTADO POR ÁVILA?
¡Uuffff! En las elecciones de 2000, el último diputado en mi provincia lo consiguió el PSOE con más de 28.000 votos y el último senador también el PSOE con más de 29.000. Ciertamente, es muy complicado obtener representación en Ávila, donde el PSOE sólo tiene un representante en cada cámara e Izquierda Unida ni siquiera tiene representación parlamentaria. Sería toda una sorpresa que Belén fuese ahora elegida diputada o yo senador. Pero lo cierto es que no hay nada predeterminado y todavía no se ha metido ningún voto en la urna, así que trabajaremos con intensidad en la campaña. Vamos a explicarles a los abulenses que un representante más o menos del PP o del PSOE da lo mismo, no va a cambiar las cosas, y que una voz como la nuestra, contracorriente, comprometida, puede ser un elemento dinamizador de nuestra democracia y que represente los intereses reales de los ciudadanos. De todas formas, muchos o pocos, no vamos a renunciar a aquellos votos rebeldes que quieran respaladar un proyecto como el nuestro y, por otro lado, la campaña electoral ofrece una buena oportunidad para difundir nuestro mensaje, para que se nos escuche, para seguir implantándonos y para captar apoyos, porque nosotros no sólo buscamos el voto, sino el compromiso más allá del día 14.
¿ES CIERTO QUE SI LO ELIGEN TOMARÁ POSESIÓN DEL ESCAÑO CON CAMISA AZUL O ES UNA MALDAD DE SUS ADVERSARIOS?
¡Qué me elijan y así lo comprueban!... Bueno, bormas aparte, este tipo de comentarios – de los cuales me ha tocado escuchar unos cuantos en mi labor institucional- son normalmente “maldades”, además muy poco ocurrentes, porque se mueven en el más puro topicazo. La camisa azul es un símbolo histórico perfectamente respetable, por lo que quiso representar cuando nació: el color del mono del obrero, la lucha, el esfuerzo, la unidad..., y porque hubo mucha gente honrada y comprometida que la vistió, aunque también durante las décadas posteriores desgraciadamente muchos mangantes medraron disfrazados con camisa azul y guerrera blanca. En todo caso, si en los años 30, todos los partidos, prácticamente sin excepción, tenían uniforme, en el siglo XXI en nuestro entorno nadie hace política con uniforme y desde luego yo no soy una excepción. Llevo muchos años en el Ayuntamiento de El Hoyo de Pinares y nunca se me ha ocurrido tomar posesión o acudir a un pleno corporativo con camisa azul. Hoy se nos diferencia de otras opciones políticas, no porque llevemos camisa de otro color, sino porque hacemos planteamientos audaces, desde ese talante de vinculación social que antes he apuntado.
Publicada originalmente el 1º de marzo de 2004.

ENTREVISTA A FERNANDO MÁRQUEZ, EL ZURDO

ENTREVISTA A FERNANDO MÁRQUEZ, EL ZURDO

Rememorada en nuestros días a través de la edición de discos, vídeos y libros, y de la reaparición en escena de algunas de sus figuras más conocidas, la Movida madrileña de los años 80, pálido y castizo reflejo del Swinging London de los 60, fue mucho más que un movimiento de renovación creativa en el plano artístico. Su influencia sobre miles de jóvenes de aquel tiempo fue un factor indudable en la renovación de costumbres y cambio de mentalidad social que nos permiten entender la España actual.
Olvidado por el público más ignorante, Fernando Márquez, El Zurdo, fue, en sus momentos iniciales, uno de los protagonistas de aquella corriente. Pionero del punk hispano junto a la mítica Alaska en el grupo Kaka de Luxe y autor de Para ti, una de las mejores canciones de la historia del pop nacional, con Paraíso, vivió sus momentos de mayor éxito comercial con La Mode, una de las bandas más populares de los primeros 80.
Pero Fernando Márquez es mucho más que un cantante pop. Es un brillante escritor, autor de varias novelas ( como Fe Jones o La Canción del amor), colaborador durante años en empresas periodísticas tan prestigiosas como el diario Abc y promotor de revistas de pensamiento tan apasionantes como El corazón del bosque.
Personaje comprometido con su época, ha participado en diversas aventuras políticas de signo tan dispar como FE-JONS o el CDS, y ha sintetizado sus principios políticos con la cultura underground del fanzine en iniciativas como los Cuadernos de pensamiento revolucionario independiente o Punto de vista operativo.
Su admiración manifiesta por personajes históricos como José Antonio Primo de Rivera o Ramiro Ledesma le valieron en su momento ser motejado de fascista por los sectores más intransigentes del mal llamado progresismo. Al tiempo, sus opiniones sobre temas como el sexo, las drogas o el problema regional de España, suscitaron en los medios herederos de aquellas figuras actitudes que oscilaron entre la admisión incómoda y el rechazo frontal.
En las siguientes líneas, Fernando Márquez nos expone, sin pelos en la lengua, su visión sobre muchas de estas cuestiones, en una entrevista que, sin ningún lugar a dudas, suscitará polémica entre nuestros lectores. En todo caso, y aunque no compartamos alguna de sus opiniones, desde esta publicación le saludamos en su condición de artista integral e intelectual enormemente lúcido en muchas de sus visiones.

1) En su libro ALASKA Y OTRAS HISTORIAS DE LA MOVIDA, el periodista Rafa Cervera ofrece –ignoro si intencionadamente- una imagen bastante frívola de los principales protagonistas de la Movida. Me gustaría que nos dijeras, en tu calidad de actor principal de la misma, hasta qué punto fue aquello una revolución cultural, o por el contrario, tuvo más de juego de rol de los niños terribles de cierta burguesía.
Yo tuve esperanzas (sobre todo por la aparición de determinadas experiencias –RADIO FUTURA, DECIMA VICTIMA, incluso, a su manera, los inicios de PARALISIS y la influencia a la sazón de su líder Eduardo Benavente en PEGAMOIDES-) de que cristalizase lo primero pero al final tuvo más de lo segundo.
2) Músico, novelista, ensayista, dibujante. Entre tus diversas facetas creativas, ¿cuál te ha aportado una mayor satisfacción personal?
Como ya he dicho alguna vez, me expreso con diversos medios según la ocasión (si no me dan chance a expresarme cantando pues vuelco mis energías en narrativa o en artículos; ahora estoy viviendo un momento singular porque he vuelto a la música y, al mismo tiempo, puedo, a través de la Red, dar a conocer artículos que considero de lo más lúcido que he escrito jamás en ese campo). Aunque, objetivamente, creo que lo mejor que he parido tiene forma de canción. No creo llegue a escribir nunca en artículo o en narración algo tan redondo como pueden serlo LA COLERA, SUNSET BOULEVARD, EN CUALQUIER FIESTA o UNIDAD DE DESTINO. En cuanto a mi faceta de dibujante, hace mucho que la dejé aunque hoy ese regusto por la imagen puede detectarse en lo abigarrado del diseño de mi web LINEA DE SOMBRA.
3) En tu carrera musical, ¿qué factor te alejó más del éxito?, ¿los problemas de salud o tu independencia intelectual?
Inicialmente, la insuficiencia bronquial; luego, el veto del PSOE.
4) De todas tus aventuras musicales, Proyecto Bronwyn fue, en mi opinión y desde un punto de vista ideológico, la más interesante. Sin embargo, desde una perspectiva artística y comercial quedó muy por debajo de tus experiencias con Paraíso y La Mode. ¿Qué nos puedes decir al respecto?
Que el panfleto se comió lo que podría haber sido algo muy interesante, ya esbozado en el segundo lp de LA MODE o en grupos como DECIMA VICTIMA tributarios del fenómeno JOY DIVISION. La categoría introspectiva se desfondó bajo la anécdota propagandística. No obstante, creo que había material rescatable (más en músicas que en letras), como AL MARGEN, EL HOMBRE QUE SABIA DEMASIADO, CREDO y en posteriores grabaciones he procurado rescatar títulos (con otra letra, pienso que bastante mejor) como LINEA DE SOMBRA, DESAYUNO CON DIAMANTES o LA MUECA.
5) Benavente, Berlanga, Borsani y muchos otros. ¿No ha sido el destino excesivamente cruel con tu generación?
No más que con otras. Y las causas son las eternas en toda cultura megaurbana: accidentes de tráfico, problemas con caballo y alcohol, y el sempiterno riesgo de jugar con chaperos.
6) En diversas ocasiones has manifestado públicamente tu discrepancia con el prohibicionismo en materia de drogas. ¿Qué ventajas crees que podría aportar una política de legalización?
He llegado a un grado tal de antisocialización que, en estos momentos, me la traen bastante al pairo estas cosas (como muchas otras). La realidad nunca es democrática y, al final, siempre se impondrá la necesidad (como aspiración cabal) de una pedagogía en materia de sustancias y la voluntad (como cuestión de facto) por parte de unas élites de disponer de tales sustancias con discernimiento diga lo que diga la legislación. Jünger lo expresa con más gracejo, educación y astucia en su libro APROXIMACIONES.
7) También has defendido en tus escritos la condición pansexual del ser humano. ¿Qué opinas de la evolución de nuestra sociedad desde el machismo y la homofobia más cerriles a las políticas de discriminación positiva y la pública exaltación de la cultura gay? ¿Llegaremos algún día a dar un tratamiento equilibrado a estas cuestiones?
En uno de los primeros artículos de EL CORAZON DEL BOSQUE hablaba del eterno movimiento pendular entre Sodoma y Esparta. Hay en épocas terminales como la actual gente basura que secuestra aspiraciones perfectamente estupendas para ser más completos y plenos, y acaba, a la larga, desacreditando lo que secuestraron y provocando reacciones lógicas en sentido contrario. Hooliganismo y mariconería van de la mano hoy como lo fueron en la Weimar más pocha (mi eterna referencia al último fotograma de CABARET). Y el odio común que pueden tener un hooligan futbolero y un asiduo de Chueca por Visconti es sintomático (hablando de esto, hay un texto muy interesante recién incorporado a mi web, que trata sobre el lado lésbico de Chueca, donde este hermanamiento parece explicitarse bastante). Creo que en la época de los 70, de pansexualidad y amor libre, de delirios orgónicos, sexo comunal y visionario, etc, hubo esperanzas de romper la rueda infernal, pero, con la caída de todo impulso revolucionario en Occidente al llegar los 80, esta esperanza también se perdió. Hoy la única esperanza es que las catástrofes que se nos vienen por todos los flancos desde el 11/S (escaladas bélicas, gotas frías, crisis económicas, caída de población, pérdida de identidad de Occidente, etc) acaben metiéndonos el suficiente miedo en el cuerpo como para recuperar lo más sano y noble del sexo, abandonando caprichos y escapismos. Siempre lo digo: nunca follaron mejor los usacos que el día después del 11/S.
8) Tu última colaboración con el entorno político falangista se frustró al no entenderse desde ese sector tu pública defensa de la existencia de ciertas virtudes revolucionarias en la izquierda nacionalista vasca. Desde tu perspectiva personal, ¿crees que algún día la masa que sustenta el nacionalismo vasco se reconciliará con la idea de España?
Unos cuantos amigos (algunos compartiendo pasado nacional), hartos de vivir en un país virtual como lo es esta piel de toro con la sesera espongiforme, tenemos pensado pedir la nacionalidad vasca en cuanto esa zona se declare independiente. Creo que es la única manifestación de vida ibérica que hoy puedo concebir. Es curioso, pero la escasa gente con nacionalidad española que hoy todavía respeto, todos y todas son proindependentistas, antisociales y nada tolerantes (yo el primero).
9) Por último, como admirador confeso de José Antonio Primo de Rivera, y puesto que este año que termina celebramos su centenario, ¿qué vigencia crees que mantiene su figura en la España de nuestros días?
Creo que nula. Sería insultante para su memoria decir lo contrario, dado el estado del país y las conductas lamentables de quienes se arrogan su herencia. Y, en cuanto a la admiración confesa, pasó hace mucho: hoy, José Antonio, como absoluto, me deja indiferente (esto es, no me apasiona, ni a favor ni en contra); pero, si lo comparo con la práctica totalidad de los políticos locales (parlamentarios y extraparlamentarios), obviamente, su perfil sigue inspirándome un enorme respeto.



Publicada originalmente el 3 de noviembre de 2003.

GOOD MORNING! VIETNAM (José Manuel Cansino)

GOOD MORNING! VIETNAM (José Manuel Cansino)

GOOD MORNING! VIETNAM

En enero de 1968 el Vietcong y los norvietnamitas iniciaron una ofensiva que supuso la ejecución de 5.000 personas. A partir de ese momento la guerra fue definitivamente impopular en EE.UU. Uno de cada tres norteamericanos cambió de opinión acerca del conflicto en los meses iniciales de 1968. A pesar de ello hubo que esperar hasta marzo de 1973 para que los americanos abandonasen Vietnam. El mismo día en que acabó la guerra fue suprimido el servicio militar obligatorio en EE.UU. El principal enemigo estadounidense en el campo de batalla fue su propia opinión pública.
Las sociedades no entienden las guerras que atienden a la imposición de un enfoque universalista de beneficios indeterminados. Lo que sí entienden los ciudadanos es el dolor de la carne propia y el miedo a sentirse vulnerable. La elección entre un beneficio incierto y un daño incontrovertible es clara.
La inexistencia de las armas de destrucción masiva, la prepotencia que desprendida de una grosera administración de la mayoría absoluta en este asunto y la labor del grupo Prisa lanzando a la gente contra las sedes del PP en las horas previas a los comicios, han coadyuvado a la victoria militar de Al-Qaeda.
Por primera vez el terrorismo integrista provoca un cambio de gobierno en Occidente. Primera parte de la victoria. Por primera vez, el terrorismo provoca la retirada de un ejército occidental de una guerra internacional. La segunda parte de la victoria militar de Al-Qaeda es la anunciada decisión del inmediato presidente socialista español de retirar las tropas españolas de Irak.
El estado-nación carece de sentido en el mundo globalizado, realidad que no es en absoluto contraria al mantenimiento de la soberanía nacional. Los estados tienen que contextualizar gran parte de sus políticas internas en el marco internacional que eligen. Esto no es falta de independiencia sino el reconocimiento de que grandes problemas como el de la propia seguridad nacional no pueden resolverse sólo con políticas domésticas. Pero la cooperación internacional tampoco es seguidismo. Nadie duda de la solvencia política de las principales potencias europeas y, sin embargo, no todas aceptaron la genuflexión como única respuesta a la “invitación” estadounidense de invadir Irak.
El PSOE ha conseguido tres millones de votos más que en las elecciones de 2000. El dolor cercano y la sensación de vulnerabilidad han hecho olvidar la corrupción socialista y el paro y han estado muy por encima del miedo por la ruptura de la unidad nacional.
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Publicado originalmente como Editorial el 19 de marzo de 2004.